Los términos crecimiento, bienestar, empleo e ingresos fiscales indoloros no forman parte de un todo inseparable.. Dejando aparte a esa fauna variopinta integrada por columnistas de EL PAÍS y tertulianos de Intereconomía, solo un ministro español o un niño de tres años pueden creerse semejante cuento de hadas. El apelmazamiento de esos cuatro conceptos en una masa indivisible por la que todo sacrificio será poco es la gran trampa tendida por quienes nos gobiernan… Rajoy y sus colegas creen en la innovación infusa como única salida posible en ese paisaje de rebaja generalizada de impuestos que visitan cada noche en sus sueños… La combinación de miedo al futuro y falta de dinero impedirán durante muchos años que haya demanda suficiente para lo que sea, por mucha innovación que incorpore el producto que se le intente colar a la gente. (Artículo completo aquí)
