Por Ricky Mango
Siempre que paso por Playa Chica, en el Paseo de Las Canteras, reparo en el nombre de una calle que me trae resonancias tremebundas. Mi fantasía entonces se dispara y, en algún pasado terrible, imagino hazañas de legionarios heroicos, penitentes arrastrando cadenas en procesiones de Semana Santa, mártires de las Cruzadas, o estigmas de soldados deportados a la isla Molokai. Pero nunca me había tomado la molestia de investigar quién era ese misterioso personaje que da nombre a la calle: el sargento Llagas. Hoy lo he averiguado y, como era fácil de suponer, la cosa no era para tanto… (Texto completo aquí).

Me gustan estas crónicas tuyas que no van a ninguna parte.